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¿Las cartucheras son lipedema?

Revisado por el Dr. Hugo Esteban Espinosa, Cirujano Plástico Estético y Reparador (SECPRE · Nº col. 463108488) — Unidad de Lipedema, Clínica Fontana Valencia.

No: tener cartucheras no significa necesariamente tener lipedema. Pero el lipedema casi siempre las produce. La diferencia está en si ese acúmulo de grasa duele, es simétrico, se acompaña de hematomas fáciles y resiste a la dieta y al ejercicio. Si solo hay volumen, sin dolor ni moretones, lo más probable es que se trate de una distribución corporal normal.

Cartucheras «normales» frente a cartucheras con lipedema

La acumulación de grasa en la cara externa de los muslos y las caderas forma parte de la distribución femenina habitual y está determinada en buena medida por la genética y las hormonas. Muchísimas mujeres tienen cartucheras sin ninguna enfermedad detrás: no les duelen, no les salen hematomas sin motivo y, cuando pierden peso, esa zona también se reduce, aunque sea la última en hacerlo.

En el lipedema el escenario cambia. El volumen no es solo un asunto estético: las piernas duelen de forma espontánea y al presionarlas, aparecen moretones con pequeños roces, la grasa se palpa con una consistencia más firme y nodular, y el aumento es claramente simétrico en ambas piernas. Además existe una desproporción llamativa entre unas extremidades voluminosas y una cintura mucho más estrecha.

Las pistas que marcan la diferencia

Hay dos señales especialmente útiles. La primera es el signo del brazalete: en el lipedema la grasa se acumula hasta el tobillo y se corta de forma brusca, dejando el pie libre; esa transición tan marcada no aparece en unas cartucheras corrientes. La segunda es la respuesta a la pérdida de peso: si al adelgazar se reduce la cara, el pecho y el abdomen pero las piernas se mantienen prácticamente igual, es un indicio importante.

También orienta mucho el momento de aparición. Cuando el cambio en la forma de las piernas comenzó o se acentuó en la pubertad, tras un embarazo o en la menopausia, y hay otras mujeres en la familia con un cuadro parecido, la sospecha de lipedema aumenta. Un detalle a tener en cuenta: cuando existe el mismo patrón de grasa pero sin dolor ni hematomas, puede tratarse de lipohipertrofia, una acumulación que comparte aspecto con el lipedema pero no cursa con esas molestias.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden quitar las cartucheras con ejercicio?

Si son una distribución de grasa normal, el ejercicio y una alimentación adecuada ayudan a reducirlas. Si hay lipedema, el ejercicio mejora los síntomas y la circulación, pero no elimina la grasa lipoedematosa.

¿Y si me duelen solo a veces?

El dolor del lipedema suele fluctuar: empeora con el calor, al final del día, tras muchas horas de pie y en torno al ciclo menstrual. Que no sea constante no descarta el diagnóstico.

¿Cómo salgo de dudas?

Con una valoración clínica. No existe un análisis específico: el diagnóstico se basa en la exploración física, la historia clínica y, si es necesario, una ecografía para descartar otras causas.

Más información sobre el lipedema

Aviso médico: esta información tiene carácter orientativo y no sustituye la consulta clínica. El diagnóstico del lipedema debe realizarlo un especialista con experiencia.

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