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¿Cuántos años duran los implantes mamarios?

Revisado por la Dra. Roser García, Licenciada en Medicina y Cirugía (Nº col. 464622163) — Unidad de Mama, Clínica Fontana Valencia.

Los implantes mamarios no tienen fecha de caducidad ni hay que cambiarlos cada diez años. Esa idea, muy repetida, no se corresponde con la práctica actual: si el implante está íntegro y no da síntomas, no existe motivo para retirarlo. Lo que sí necesitas es un seguimiento con pruebas de imagen, porque una rotura puede pasar desapercibida durante años.

De dónde viene el mito de los diez años

La cifra procede de datos antiguos, de implantes con cubiertas más finas y geles menos cohesivos que los actuales, y de estudios que medían «tasa de reintervención» en general, no solo por fallo del implante. En esas estadísticas entraban también los cambios por deseo de otro tamaño o por variaciones del pecho con el paso del tiempo.

Los implantes modernos tienen cubiertas multicapa y gel cohesivo, y su comportamiento a largo plazo es distinto. Aun así, ningún fabricante los presenta como dispositivos de por vida, y es razonable asumir que en algún momento de tu vida podrías necesitar una segunda intervención.

Qué controles conviene hacer

La recomendación habitual de las agencias sanitarias es realizar una prueba de imagen específica del implante, ecografía o resonancia magnética, a partir de los cinco o seis años de la cirugía, y repetirla cada dos o tres años. La mamografía de cribado no sustituye a esta prueba: sirve para estudiar la glándula, no para evaluar la integridad de la prótesis.

Conviene además una revisión clínica anual y, muy importante, seguir con el cribado de cáncer de mama que te corresponda por edad. Avisa siempre de que llevas implantes al pedir la cita, porque la técnica de la mamografía se adapta.

Señales que deben llevarte a consulta

Hay cambios que no conviene dejar pasar: que un pecho cambie de forma o de tamaño respecto al otro, que se endurezca o se note más firme con el tiempo, que aparezca dolor persistente, que notes bultos nuevos o que la posición del implante se haya desplazado.

Con los geles cohesivos actuales, una rotura suele ser silenciosa: el gel se queda contenido dentro de la cápsula y no produce síntomas. Es exactamente el motivo por el que los controles de imagen importan aunque te encuentres perfectamente.

Qué motivos llevan a un recambio

Los más frecuentes son la rotura del implante, la contractura capsular sintomática, el desplazamiento y el deseo de cambiar de volumen. A ellos se suma algo que no depende del implante: el pecho envejece igual con prótesis que sin ellas. Con los años, los embarazos y los cambios de peso, la piel cede y la mama desciende. Cuando eso ocurre, a veces lo que hace falta no es cambiar el implante sino asociar una elevación mamaria.

Preguntas frecuentes

¿Qué pasa con los implantes al envejecer?

El implante mantiene su volumen, pero el tejido que lo rodea cambia. Con el paso de los años el pecho puede descolgarse alrededor de una prótesis que sigue en su sitio, lo que produce un aspecto poco armónico que se corrige con una mastopexia.

¿Tengo que quitármelos si no me molestan?

No. Si las pruebas de imagen son normales y no hay síntomas, no existe indicación para retirarlos. El seguimiento periódico es suficiente.

¿La garantía del fabricante cubre el recambio?

Las garantías suelen cubrir el implante nuevo en caso de rotura, y algunas incluyen una parte de los gastos quirúrgicos. Los honorarios y el quirófano no siempre están cubiertos. Revisa las condiciones concretas de tu modelo y guarda la tarjeta de implante.

Más información sobre el aumento de pecho

Aviso médico: esta información tiene carácter orientativo y no sustituye la consulta con un cirujano plástico. Si notas cambios en tu pecho, pide valoración sin esperar a la siguiente revisión.

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