Recuperación de una liposucción: faja, plazos y resultados
Revisado por el Dr. Abel Francisco Llinás Porte, cirujano plástico, estético y reparador (SECPRE · n.º col. 464623604), de la unidad de cirugía plástica de Clínica Fontana. Última revisión: . Cómo revisamos los contenidos.

Tras una liposucción se vuelve a la vida cotidiana en pocos días, pero el resultado no se ve de inmediato: la zona tratada está inflamada durante semanas y el contorno definitivo se aprecia entre los tres y los seis meses. La faja de compresión, que se lleva día y noche las dos o tres primeras semanas, es la parte más importante del postoperatorio. Te contamos cómo es la recuperación por etapas y qué puedes esperar en cada una.
Los primeros días: faja, inflamación y movimiento suave
Al terminar la cirugía se coloca una faja, medias o un vendaje elástico sobre la zona tratada. Sirve para controlar la hinchazón y el sangrado y para ayudar a la piel a adaptarse al nuevo contorno. Es normal notar la zona dolorida, como unas agujetas intensas, y que aparezcan hematomas y algo de drenaje por los pequeños puntos de entrada de las cánulas durante las primeras horas.
Las molestias se controlan con la medicación pautada. Se recomienda caminar desde el primer día, a ratos cortos, porque moverse favorece la circulación y reduce la hinchazón. Lo que hay que evitar son los esfuerzos.
Las primeras tres semanas: la faja manda
Lo habitual es llevar la prenda de compresión día y noche durante dos o tres semanas, y después solo durante el día unas semanas más, según indique el cirujano. Quitársela antes de tiempo es el error más frecuente: la compresión constante es lo que ayuda a que la piel se retraiga de manera uniforme.
Quien tiene un trabajo de oficina suele reincorporarse en pocos días, según las zonas tratadas y el volumen extraído. Los hematomas se reabsorben durante este periodo y la inflamación empieza a bajar, aunque la zona todavía se nota dura o irregular al tacto. Es parte del proceso normal de cicatrización interna.
Del primer al tercer mes: aparece el contorno
A partir del primer mes el cambio empieza a ser evidente. Pueden persistir zonas endurecidas, pequeños bultos o menor sensibilidad en la piel, que se normalizan de forma gradual. En algunos casos el equipo recomienda drenaje linfático manual para acelerar la reabsorción del edema.
El ejercicio se retoma de manera progresiva: primero caminar, después actividad suave y, con el visto bueno del cirujano en la revisión, el entrenamiento habitual.
Cuándo se ve el resultado definitivo
El resultado final de una liposucción se valora entre los tres y los seis meses, cuando la inflamación ha desaparecido y la piel se ha adaptado. Las cicatrices son mínimas porque se utilizan cánulas muy finas que se introducen por incisiones de pocos milímetros, situadas en zonas discretas.
Los resultados pueden ser permanentes siempre que se mantenga una alimentación adecuada y ejercicio regular. La liposucción elimina acúmulos localizados de grasa, pero no sustituye a la pérdida de peso: si con el tiempo se gana peso, este tiende a repartirse de forma más homogénea y se conserva mejor el contorno conseguido.
¿Y si la piel ha perdido firmeza?
La liposucción retira grasa, pero no tensa la piel. Cuando hay flacidez moderada, por ejemplo en brazos, abdomen o cara interna de los muslos, puede combinarse en la misma intervención con BodyTite, una radiofrecuencia asistida que favorece la retracción de la piel desde dentro. Si lo que sobra es piel, la indicación puede ser otra cirugía, como la lipectomía o el lifting de brazos y muslos. Se decide en la valoración, explorando la calidad de la piel.
Liposucción y lipedema no son lo mismo
Si la grasa de piernas o brazos duele, aparece de forma simétrica, produce hematomas con facilidad y no responde ni a la dieta ni al ejercicio, puede tratarse de lipedema, una enfermedad del tejido graso que requiere una técnica específica que respete el sistema linfático. Si te reconoces en esa descripción, consulta los síntomas del lipedema antes de plantearte una liposucción estética.
Dónde se hace importa
Una liposucción es una cirugía. Debe realizarse siempre en un quirófano que cumpla los estándares sanitarios, con anestesista y por un especialista en cirugía plástica, estética y reparadora, nunca en una consulta o un gabinete. Según las zonas a tratar puede hacerse con anestesia general o con anestesia local y sedación. En Clínica Fontana se realiza en el propio hospital, con hospitalización cuando el caso lo requiere.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo hay que llevar la faja?
Como orientación, dos o tres semanas día y noche y después unas semanas más solo durante el día. El cirujano ajusta el plazo según las zonas tratadas y tu evolución.
¿Duele la recuperación?
La sensación más habitual es la de unas agujetas fuertes en la zona tratada durante los primeros días. Se controla con la medicación pautada y mejora de forma progresiva.
¿Cuándo puedo volver al gimnasio?
Caminar, desde el primer día. El ejercicio suave suele retomarse a partir de las dos o tres semanas y el entrenamiento intenso más adelante, cuando el cirujano lo autorice en la revisión.
¿La grasa vuelve a salir?
Las células grasas extraídas no se regeneran, por lo que el contorno conseguido se mantiene si el peso se mantiene estable. Un aumento de peso importante puede modificar el resultado.
¿Qué zonas se pueden tratar?
Papada, brazos, abdomen, flancos, caderas, muslos, rodillas y tobillos, entre otras. En la misma intervención pueden tratarse varias zonas, dentro de los límites de seguridad que marca el cirujano.
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Este contenido es informativo y no sustituye la consulta médica. Los plazos son orientativos y varían según cada paciente y las zonas tratadas. La primera consulta de cirugía plástica en Clínica Fontana es sin coste.