Diástasis abdominal: qué es, cómo saber si la tienes y cuándo se opera
Revisado por el Dr. Abel Francisco Llinás Porte, cirujano plástico, estético y reparador (SECPRE · n.º col. 464623604), de la unidad de cirugía plástica de Clínica Fontana. Última revisión: . Cómo revisamos los contenidos.

La diástasis abdominal es la separación de los dos músculos rectos del abdomen, los que forman la «tableta», a lo largo de la línea media. Aparece casi siempre durante el embarazo, porque los músculos se separan para dejar sitio al útero, y en muchas mujeres no vuelven a su sitio después del parto. Se nota como una tripa que no baja aunque se recupere el peso y como un abultamiento en el centro del abdomen al hacer fuerza.
Te explicamos por qué aparece, cómo comprobar si la tienes, qué se puede hacer sin cirugía y cuándo tiene sentido operarse. Si ya sabes que quieres valorarlo, la corrección quirúrgica se hace durante la abdominoplastia, sola o dentro de la cirugía después de la maternidad.
¿Qué es la diástasis abdominal?
Los dos músculos rectos del abdomen van del esternón al pubis, uno a cada lado, unidos en el centro por una banda de tejido conectivo llamada línea alba. En la diástasis esa línea se adelgaza y se estira, y los músculos quedan más separados de lo normal. La pared abdominal pierde firmeza en el centro y el contenido del abdomen empuja hacia fuera.
No es una hernia, aunque a veces se confunden: en la diástasis la pared está estirada, no rota. Las dos pueden coexistir, sobre todo alrededor del ombligo.
¿Por qué aparece?
- El embarazo es, con diferencia, la causa más frecuente. El útero crece y los rectos se separan para hacerle sitio. El riesgo es mayor tras varios embarazos o con un embarazo múltiple.
- Los cambios de peso importantes, que distienden la pared abdominal.
- En los hombres también puede aparecer, aunque es menos habitual, en general asociada al aumento de grasa abdominal.
- En los recién nacidos prematuros es frecuente porque la musculatura abdominal aún no se ha desarrollado del todo; suele corregirse sola con el crecimiento.
¿Es frecuente después del embarazo?
Mucho. En un estudio portugués que midió la separación con ecografía en 84 mujeres en su primer embarazo, todas la tenían en la semana 35 de gestación, y seguía presente en el 39 % a los seis meses del parto. En otro estudio noruego con 175 mujeres, algo más de la mitad la tenía a las seis semanas del parto. Es decir: es normal durante el embarazo, mejora en los meses siguientes y en una parte importante de las mujeres no llega a cerrarse del todo.
Síntomas: cómo se nota
- Un abdomen prominente, «de embarazada», que no baja con dieta ni ejercicio.
- Un abultamiento o una cresta en el centro del abdomen, del esternón al ombligo o por debajo, que se marca al incorporarse, toser o hacer fuerza.
- Sensación de debilidad o de falta de sujeción en la pared abdominal.
- A veces, molestias lumbares. Muchas mujeres las refieren, aunque los estudios no han encontrado una relación clara entre la diástasis y el dolor lumbopélvico.
Cuando además sobra piel o hay estrías, la diástasis suele formar parte de un abdomen con varios cambios a la vez, y eso influye en el tratamiento.
Cómo saber si tienes diástasis
Puedes hacerte una primera comprobación en casa:
- Túmbate boca arriba con las rodillas dobladas y los pies apoyados.
- Coloca las yemas de los dedos en la línea media del abdomen, a la altura del ombligo, con los dedos de lado.
- Levanta un poco la cabeza y los hombros, como para empezar un abdominal, y nota los bordes de los músculos a cada lado de los dedos.
- Repite unos centímetros por encima y por debajo del ombligo.
Si caben dos dedos o más entre los dos músculos, o si los dedos se hunden y notas la zona blanda, es probable que haya diástasis. En la consulta se confirma con la exploración y, si hace falta, con una ecografía, que mide la separación con precisión y comprueba si hay una hernia asociada.
Tratamiento sin cirugía
En los primeros meses después del parto la separación tiende a reducirse por sí sola, y no hay que hacer nada más que esperar y recuperar la actividad poco a poco. Si persiste, el primer paso es la fisioterapia de suelo pélvico y de la pared abdominal, con ejercicios específicos y supervisados. Ayuda en los casos leves y mejora la función y la sujeción.
Conviene tener expectativas realistas: un ensayo clínico noruego con un programa de ejercicio posparto de cuatro meses no consiguió reducir el número de mujeres con diástasis frente a las que no hicieron el programa. El ejercicio mejora la musculatura, pero cuando la línea alba se ha distendido mucho no vuelve a acercar los músculos.
Cuándo se opera
La diástasis por sí sola no es peligrosa, y la cirugía no es obligatoria. Se plantea cuando la separación es amplia, no mejora con el ejercicio y produce un abdomen prominente o sensación de falta de sujeción que molesta en el día a día.
La corrección se hace durante una abdominoplastia: los músculos rectos se aproximan y se suturan en la línea media, como un corsé interno, y en la misma intervención se retira la piel sobrante y se puede asociar una liposucción de los flancos. Si hay piel colgante, estrías o diástasis, una liposucción sola empeoraría la flacidez.
Dos condiciones para operarse en el mejor momento:
- No tener previsto otro embarazo, porque volvería a distender el abdomen y parte del resultado se perdería.
- Esperar a que el cuerpo se haya recuperado: como orientación, al menos seis meses desde el final de la lactancia y con un peso estable.
La abdominoplastia se realiza con anestesia general y requiere una hospitalización de uno a dos días. Si además quieres tratar el pecho, ambas cirugías pueden hacerse en un mismo plan; lo explicamos en cirugía después de la maternidad.
Preguntas frecuentes
¿La diástasis se cierra sola?
En muchas mujeres mejora de forma espontánea en los meses siguientes al parto. Cuando a los seis meses o al año sigue presente, es poco probable que se cierre del todo sin tratamiento.
¿Es lo mismo diástasis que hernia?
No. En la diástasis la pared está estirada pero entera; en una hernia hay un orificio por el que sale contenido del abdomen. Pueden darse a la vez, y por eso conviene que la valore un especialista.
¿La tienen también los hombres?
Sí, aunque es menos frecuente. Suele asociarse al aumento de grasa abdominal y a los cambios de peso.
¿Puedo tener más hijos después de operarme?
Se puede, pero no es lo ideal: un nuevo embarazo volvería a separar los músculos y a distender la piel. Por eso se recomienda operarse cuando no se tiene previsto otro embarazo. Si lo estás pensando, coméntalo en la primera consulta.
Valoración en Clínica Fontana
En la primera consulta de cirugía plástica, que es sin coste, el cirujano explora el abdomen, comprueba la separación de los rectos y si hay hernia, piel sobrante o grasa localizada, y te explica si basta con fisioterapia o si la indicación es una abdominoplastia. Si te operas, la intervención se hace en el hospital, con anestesista e ingreso. Puedes pedir cita desde la página de contacto.
Fuentes: MedlinePlus. Diástasis de rectos. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. · Fernandes da Mota PG et al. Prevalence and risk factors of diastasis recti abdominis from late pregnancy to 6 months postpartum. Man Ther, 2015 · Gluppe SL et al. Effect of a postpartum training program on the prevalence of diastasis recti abdominis. Phys Ther, 2018.
Aviso médico: esta información tiene carácter orientativo y no sustituye la consulta médica. El diagnóstico y la indicación de cualquier tratamiento requieren una valoración presencial por un especialista.