Revisado por la Dra. Roser García, Licenciada en Medicina y Cirugía (Nº col. 464622163) — Unidad de Mama, Clínica Fontana Valencia.
Se puede dar el pecho con implantes, y un embarazo no arruina necesariamente el resultado de un aumento mamario. Lo que sí ocurre es que el pecho cambia con el embarazo y la lactancia, lleve implantes o no. Entender qué depende de la cirugía y qué depende de tu cuerpo ayuda a decidir el momento y a tener expectativas realistas.
¿Puedo amamantar con implantes?
En la mayoría de los casos, sí. El implante se coloca por detrás de la glándula mamaria o del músculo, no dentro de ella, así que la estructura que produce y transporta la leche queda intacta.
Lo que marca la diferencia es la vía de entrada. Los abordajes por el surco submamario o por la axila no atraviesan la glándula y no interfieren con los conductos. El abordaje periareolar, que rodea la areola, tiene más riesgo de dañar conductos galactóforos y ramas nerviosas, y ese daño puede afectar tanto a la producción como al reflejo de eyección.
Si tienes previsto ser madre, dilo en la primera consulta. Es información que condiciona la vía de abordaje que se elige.
Qué le pasa al pecho durante el embarazo
La glándula crece por efecto hormonal, el pecho gana volumen y la piel se distiende. Después del destete, la glándula se reduce y muchas veces queda menos tejido del que había antes, con la piel ya estirada. Ese es el motivo real por el que muchas mujeres notan el pecho más vacío o más caído tras un embarazo.
Con implantes ocurre lo mismo: el implante mantiene su volumen, pero el tejido de alrededor cambia. El resultado puede seguir siendo bueno, o el pecho puede descender alrededor de una prótesis que sigue bien colocada. Si eso pasa, la solución no suele ser cambiar el implante sino asociar una elevación mamaria.
¿Antes o después de tener hijos?
No hay una respuesta única, y depende sobre todo de tus planes a corto plazo.
Si piensas quedarte embarazada en el próximo año o dos, tiene sentido esperar: te ahorras la posibilidad de necesitar una segunda cirugía poco después de la primera.
Si tus planes son a más largo plazo o no están definidos, operarte ahora es perfectamente razonable. Muchas mujeres se operan antes de ser madres y mantienen un buen resultado después. Nadie debería aplazar años una decisión personal por un embarazo hipotético.
Si ya has terminado de tener hijos, lo habitual es esperar entre seis meses y un año tras el destete, para que el pecho recupere su volumen y su forma estables. Operar sobre un pecho que todavía está cambiando lleva a planificar mal el implante.
La mejor edad para operarse
La referencia es la madurez del desarrollo mamario, no una cifra concreta. Se recomienda esperar a que el pecho haya terminado de desarrollarse, algo que suele ocurrir a partir de los 18 años, y en España se exige la mayoría de edad para la cirugía estética. Por arriba no hay límite: lo que importa es el estado de salud y que las expectativas sean realistas.
Preguntas frecuentes
¿La silicona pasa a la leche materna?
No hay evidencia de que los implantes de silicona contaminen la leche materna ni de que supongan un riesgo para el lactante.
¿Puedo quedarme embarazada al poco de operarme?
Conviene dejar pasar unos meses para que el resultado se asiente y la recuperación esté completa. Coméntalo con tu cirujano para ajustar los plazos a tu caso.
¿Tener hijos estropea el aumento de pecho?
No de forma automática. Cambia el tejido que rodea al implante, y en algunas mujeres eso hace que el pecho descienda. Es corregible, y muchas otras mantienen el resultado sin necesidad de retoques.
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Aviso médico: esta información tiene carácter orientativo y no sustituye la consulta con un cirujano plástico. Si estás embarazada o en periodo de lactancia, consulta antes de cualquier intervención.