Revisado por la Dra. Roser García, Licenciada en Medicina y Cirugía (Nº col. 464622163) — Unidad de Mama, Clínica Fontana Valencia.
Con las técnicas mínimamente invasivas, la mayoría de pacientes hace vida normal en pocos días y vuelve al deporte entre la cuarta y la sexta semana. El resultado definitivo, en cambio, tarda más: el pecho necesita varios meses para descender, asentarse y adoptar su forma final. Conviene separar esas dos cosas, porque quien espera ver el resultado a la semana siempre se lleva un disgusto.
Las primeras 48 horas
Con procedimientos como Preservé o MIA Femtech, que se realizan con anestesia local y sedación, se sale caminando el mismo día y no hace falta ingreso. Lo habitual es notar presión y tirantez en el pecho más que dolor agudo, y una sensación de peso al respirar hondo.
En estas primeras horas necesitas a alguien en casa contigo. No por riesgo, sino por comodidad: levantar los brazos y coger peso está limitado, y hay gestos cotidianos que resultan incómodos.
De la primera semana al primer mes
Durante los primeros días llevarás el sujetador postquirúrgico las veinticuatro horas y tomarás analgesia pautada. La inflamación alcanza su punto máximo entre el segundo y el cuarto día, y a partir de ahí baja de forma constante.
Muchas pacientes con técnicas poco invasivas retoman un trabajo de oficina en tres o cuatro días. Si tu trabajo implica esfuerzo físico, cargar peso o levantar los brazos de forma repetida, el plazo se alarga bastante. Conducir suele autorizarse a partir de la primera o segunda semana, cuando puedes girar el volante con soltura y reaccionar sin dolor.
Al final del primer mes el pecho ya se ve razonablemente natural, aunque todavía esté algo alto y firme.
Del mes a los seis meses
El ejercicio se reintroduce por fases. Caminar, desde el principio. Cardio suave, a partir de las dos o tres semanas. Tren inferior y trabajo aeróbico completo, sobre las cuatro. Pesas de tren superior y ejercicios de pectoral, hacia las seis semanas y siempre con el visto bueno del cirujano.
El pecho baja poco a poco hasta colocarse en su posición definitiva, un proceso que se nota sobre todo entre el segundo y el cuarto mes. La sensibilidad del pezón puede estar alterada durante semanas y se recupera de forma progresiva. A partir del sexto mes, lo que ves es prácticamente el resultado final.
Lo que más influye en que la recuperación sea rápida
La técnica pesa mucho: colocar el implante sin separar innecesariamente los tejidos reduce la inflamación y el dolor. El plano también, porque situar el implante por detrás del músculo pectoral suele resultar más molesto los primeros días que hacerlo por delante.
Y hay dos factores que dependen de ti: no fumar, porque el tabaco compromete la cicatrización, y respetar las restricciones aunque te encuentres bien. Volver al gimnasio antes de tiempo es la causa más frecuente de que un implante se desplace.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo tengo que dormir boca arriba?
Lo habitual es mantener esa posición durante las primeras cuatro a seis semanas, para no presionar el implante mientras la cápsula se forma.
¿Cuándo puedo ir a la playa o a la piscina?
Hasta que las heridas estén completamente cerradas, normalmente tres o cuatro semanas. La exposición solar directa sobre la cicatriz debe evitarse durante el primer año, con protección total.
¿Es normal notar los pechos duros al principio?
Sí. La firmeza inicial se debe a la inflamación y va cediendo. Si en lugar de ablandarse el pecho se endurece con las semanas, hay que consultarlo.
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Aviso médico: esta información tiene carácter orientativo y no sustituye la consulta con un cirujano plástico. Los plazos varían según la técnica y cada paciente.